Lila era una niña de seis años que vivía en un pueblo pequeñito llamado Villa Arcoíris. El pueblo tenía ese nombre porque siempre, siempre, después de llover, aparecía un arcoíris enorme sobre las colinas.
A Lila le encantaba pintar. Pintaba todo el día: flores, gatos, nubes, casas y hasta los sueños que tenía por la noche. Su cuarto estaba lleno de dibujos pegados en las paredes, y su ropa siempre tenía manchas de pintura.
Pero había algo especial en Lila. Cuando miraba las cosas, veía colores que nadie más podía ver. Miraba una hoja verde y decía:
—¡Mira, mamá, esa hoja tiene un poquito de brillaplata!
Su mamá sonreía y le decía que era muy imaginativa. Su papá le acariciaba la cabeza y le decía que tenía unos ojos muy bonitos. Pero ninguno de los dos veía lo que Lila veía.
En la escuela, su profesora de arte, la señorita Clara, les enseñaba los colores. Rojo, azul, amarillo, verde, naranja, morado, rosa, marrón, blanco y negro.
—Estos son todos los colores que existen —dijo la señorita Clara un día, señalando un póster grande.
Lila levantó la mano.
—Señorita Clara, ¿y el color que está entre el azul y la luna? Es como un azul que canta.
Todos los niños se rieron. La señorita Clara le dijo amablemente que eso no existía. Lila se quedó callada, pero por dentro pensaba: «Sí existe. Yo lo veo».
Aquella tarde, Lila fue a su lugar favorito: un viejo cobertizo detrás de la casa de su abuela. Allí tenía sus pinturas, sus pinceles y un caballete que su abuelo le había construido antes de irse al cielo.
Lila miró sus pinturas. Rojo, azul, amarillo. Los colores normales. Sintió ganas de pintar ese color que veía entre el azul y la luna, pero no estaba en ningún bote. Entonces hizo algo que nunca había hecho antes: cerró los ojos, pensó muy fuerte en ese color, y movió el pincel en el aire.
Cuando abrió los ojos, en la punta del pincel brillaba una gotita de un color que no tenía nombre. Era como azul, pero más suave, con un brillo plateado que parpadeaba como una estrella diminuta.
Lila se quedó con la boca abierta. Había inventado un color nuevo.
